Tratamiento de la Hiperactividad en niños

Apuntes sobre la hiperactividad

La hiperactividad o trastorno con déficit de atención e hiperactividad (TDAH), es un problema importante en la etapa infanto-juvenil, por su alta incidencia y por las repercusiones psicológicas que genera en el afectado y en los que lo rodean.

Es típico el sentimiento de fracaso que la hiperactividad genera en padres y profesores al no lograr sus objetivos de educación, y esto a su vez, puede provocar un déficit de autoestima y un agravamiento de las conductas en el niño hiperactivo.

Las tres características principales del TDAH son el déficit de atención, la hiperactividad y la impulsividad. Estas características también se van modificando en el transcurso del desarrollo evolutivo del niño, siendo más predominantes la inatención y la hiperactividad en los primeros años del niño, y a medida que llegamos a la adolescencia crecen la hiperactividad y la impulsividad.

Tratamiento de la hiperactividad en los niños

Dos deben ser los objetivos principales a la hora de tratar a un niño con TDAH:

– Reducir los síntomas de su trastorno

– Preservar y mejorar su autoestima

La hiperactividad la podemos abordar desde dos perspectivas distintas, el tratamiento psicológico y el psicofarmacológico. Como han demostrado muchos estudios, la mejor solución es la combinación acertada de ambos, no realizarlos por separados. Yo os voy a hablar de la parte que me corresponde, que es el tratamiento psicológico.

Un tratamiento psicológico completo de un niño con TDAH debería abarcar las siguientes pautas:

Programas de ayuda para los padres: esta es una cuestión muy importante, y debemos de prestar esa ayuda en una triple vertiente:

  1. Enseñándoles lo que es el TDAH, de esta forma mejoramos su comprensión, su motivación y su disposición positiva para ayudar al niño.
  2. Entrenándoles en distintas estrategias psicológicas de manejo de contingencias y de control de estímulos, que hagan más asequible el control de la situación.
  3. Facilitándoles información sobre asociaciones o grupos de padres con el mismo problema, con el fin de que compartan experiencias, métodos, información, búsqueda de soluciones, etc.

Programas enfocados en el niño con TDAH: son estrategias psicológicas encaminadas a mejorar el control de la impulsividad, mejorar la capacidad de atención, estrategias para facilitar el aprendizaje y evitar el retraso con respecto a los compañeros, etc.

tratamiento hiperactividad

Programas de ayuda para los padres

Los padres de niños con hiperactividad deben tener en cuenta siempre 4 cuestiones fundamentales en el comportamiento de estos niños:

– Tienen un déficit de autorregulación importante, por lo que no son capaces de realizar sus conductas de forma adecuada a la situación en la que se encuentran ni de frenar las conductas inadecuadas.

– El castigo suele ser ineficaz, estos niños no aprenden de los errores. Con bastante frecuencia no entienden por qué se les ha castigado y no consiguen establecer una relación entre la conducta negativa y el castigo.

– No tienen capacidad de prever las consecuencias de sus conductas. Esto les llevará en muchas ocasiones a tener diversas complicaciones sociales, familiares y retraso académico.

– No se debe demorar el refuerzo: cuando se les quiere reforzar por conductas adecuadas, no se debe dejar pasar tiempo entre la conducta y la recompensa. Pero buscan constantemente ese refuerzo, con lo que habrá que tener cuidado con lo que se refuerza, ya que los padres pueden llegar a desesperar por esa búsqueda incesante y ceder, reforzando peticiones del niño que son poco razonables.

Los programas para padres de niños con hiperactividad deben entrenarles en el uso de técnicas de refuerzo positivo y de extinción. El uso del halago y la recompensa verbal es un buen método para que los niños aprendan conductas positivas. Así los padres consiguen aumentar la frecuencia de dichas conductas.

De forma complementaria se pueden utilizar métodos de modificación de conducta como la economía de fichas, para mejorar el aprendizaje de las conductas adecuadas e inadecuadas.

Igualmente se deben tener una serie de pautas familiares que propicien unas rutinas y unos horarios en el niño con TDAH, en cuestiones como el sueño, la alimentación, fomentar los juegos controlados que estimulen la atención del niño (puzles, cuentos, juegos de ordenador o consolas, etc.)

El uso del humor para crear ambientes familiares lo más relajados posibles es una muy buena opción.

Es muy bueno también enseñar a los padres a dar las órdenes o a realizar las peticiones a este tipo de niños, siguiendo los siguientes consejos:

– Emitir instrucciones claras y precisas, y mejor una orden o petición por vez.

– Llamarle por su nombre y mirándole a los ojos.

– Usar frases cortas, sin sermonear, sin insultos y sin gritar.

– Realizar las peticiones sin contacto físico, lo pueden entender como amenaza.

– Asegurarse de que lo ha entendido preguntándole si lo puede repetir.

Programas para niños

El trabajo con niños hiperactivos debe centrarse en conseguir una mejor adaptación a las normas, en mejorar su propia autoestima y en su propia capacidad de autoeficacia.

– Se trabajará con él la autorregulación, con el fin de que mejore su capacidad de autoobservación y mejore su conciencia sobre las conductas que lleva a cabo. Hay que trabajar también su capacidad de autorrefuerzo, para ir mejorando la independencia de los adultos. La autorregulación le permite al niño, a través del habla interna, conocerse mejor, aplicarse prohibiciones, aprender a darse órdenes…

-Hay que trabajar en el control de la irritabilidad y de la agresividad. Esta es la expresión de la frustración a la que constantemente están sometidos.

– Hay que mejorar la interacción social, por lo que habrá que trabajar en programas de mejora de la comunicación.

– También habrá que enseñarles técnicas de resolución de problemas, mejorando su capacidad de superar las dificultades del día a día.

Como conclusión final hay que tener claro que la hiperactividad es un trastorno complejo, cuyo tratamiento no puede limitarse a unos pocos meses. Además de la intervención concreta sobre los aspectos conductuales, el tratamiento es en realidad, hacer entender a los padres que debe asumirse una nueva forma de educar y convivir con el niño hiperactivo, al menos hasta que termine la adolescencia.

email
Si te ha gustado el artículo te agradeceríamos que lo compartieras en redes para que otras personas también puedan leerlo.

Este artículo fue escrito por:

- que ha escrito 164 posts on Psicología para todos/Superdotados/Psicología infantil/Depresión.

Psicólogo Sanitario, Máster en Terapia de conducta y Trastornos de la personalidad, Profesor Universitario en la Universidad Isabel I y en la Universidad Camilo José Cela, soy además enfermero, con la especialidad de enfermería del trabajo.

Contacta con el autor

Deja un comentario

¡A la venta mi nuevo libro!

Libro: ¡P@adres en alerta! Nuevas Tecnologías

davidcortejoso.com

davidcortejoso.com

Riesgos de las TIC en menores

Experto en Peligros de las TIC

Grupo Helptic

te ayudamos con las TIC

¿Quieres recibir las novedades de Psicoglobalia?

Introduce tu correo:

Páginas recomendadas

¿No encuentras lo que buscas? Prueba aquí

Búsqueda personalizada
Licencia de Creative Commons