Padres esclavos de sus hijos

En el difícil arte de la educación, no hay ganadores ni ganados, hay hijos educados e hijos maleducados. Pero por desgracia también hay padres esclavos de sus hijos. Todos sabemos que educar es una tarea cansada y que requiere esfuerzo y muchas dosis de paciencia. Pero esta tarea ha de hacerse bien para obtener buenos resultados.

Llevo mucho tiempo queriendo escribir este artículo sin herir la sensibilidad de ningún padre, aunque sé que será imposible y es probable que no lo consiga… Pero si a alguno puedo removerle la conciencia a tiempo, algo que todos saldremos ganando.

Y es que, mire por donde mire, siempre veo a algún padre esclavo en la cercanía y a su hijo/a con el síndrome del emperador. ¿Qué a que me refiero con padre esclavo? Pues me refiero a todos aquellos padres (y madres) que no saben o no quieren poner límites a sus hijos, o que se basan en la “amenaza” que nunca cumplen, para intentar educarlos.

Dos corrientes enfrentadas en la forma de educar

En psicología hoy en día, en el tema de la crianza de los hijos, parece que se han establecido dos corrientes predominantes y que son justo los extremos, en mi opinión, del equilibrio que debe ser la educación de los hijos. Por un lado tenemos la corriente que defiende los métodos totalmente conductistas para modificar y establecer conductas en los niños, y que se encontraría representada por autores de reconocido prestigio como el Dr. Estivill, y por otro lado, tenemos la corriente que se basa en el amor, la crianza y el apego hacia los niños, como método principal para educar, que estaría representada por autores como Carlos González o Laura Gutman.

Está claro que yo no voy a iniciar una corriente nueva ni inventar nada que no esté inventado, pero lo que sí tengo claro es que la educación de un hijo debe ser flexible, y en unos momentos habrá que usar métodos de modificación de conductas puramente conductistas y en otros todo el amor y el cariño del mundo que podamos darles.

Tan malo es un extremo si se usa de forma radical como el otro, he ahí el arte de educar, hallar el equilibrio entre ambas corrientes y saber usarlas de forma FLEXIBLE en el momento oportuno.

padres esclavos hijos tiranos

Los padres esclavos de sus hijos

Con toda esta reflexión que he querido compartir contigo, he intentado introducir el artículo de hoy, los padres esclavos de sus hijos, para que te pongas en situación de mi punto de vista.

Todos los padres, y me incluyo, tenemos nuestros fallos al educar a nuestros hijos, pero esos fallos los observamos, sobre todo, cuando los vemos reflejados en los demás. Por desgracia, llevo mucho tiempo observando a padres que no saben poner límites a sus hijos, y no se dan cuenta, que poco a poco se van convirtiendo en sus esclavos, ya que a su mínima exigencia, acuden a satisfacerla.

Son aquellos padres que o bien se han cansado de insistir en que cumplan las normas, o bien nunca las han establecido, o bien no saben cómo hacerlo. A estos últimos tampoco se les debe excusar. O son aquellos padres que hacen de la sobreprotección su forma de educar.

Son aquellos padres que ceden ante las exigencias constantes de su hijo, que solo les dan de comer determinadas alimentos porque resulta demasiado cansado insistir para conseguir que el niño coma alimentos nuevos, son aquellos padres que se inventan nuevos métodos para que sus hijos se duerman como meterse un rato en la cama con ellos y luego hacer maravillas para no despertarles, son aquellos padres que le compran la consola de turno o le tienen puesta constantemente la tv en cuanto lo piden, porque es más fácil que leerles un cuento o jugar un rato con ellos, son aquellos padres que con siguen cogiendo al niño porque este no quiere andar y llora para que lo cojan, son aquellos padres que siguen dándole biberón con tres años o puré con 5 años porque el niño no quiere beber en vaso o no quiere comer alimentos sólidos, son aquellos padres que no le dan fruta al niño porque este no la quiere… en fin, tendría miles de ejemplos, aunque gracias a Dios, estos padres son los menos.

Según el psicoanálisis de nuestro querido Freud, la fase narcisista dura de los 10 a los 16 meses de edad, sin embargo, hay niños mucho mayores que siguen sin resolver dicha fase y sus padres no contribuyen en nada a que salgan de ella.

Consecuencias de convertirse en esclavos

Pero, ¿qué ocurre cuando unos padres sufren el “proceso de esclavización”? Pues puede ocurrir lo siguiente:

Unos hijos sin límites, señores, tienen todo el potencial del mundo para convertirse en el futuro en personas sin tolerancia a la  frustración, violentas y agresivas, excesivamente exigentes, con problemas para cumplir las leyes y posibilidad de convertirse en delincuentes, sin pizca de respeto y educación hacia los demás, si llegan a ser padres responderán de igual forma para educar o serán completamente autoritarios, pueden llegar a convertirse en acosadores, tienen sentimientos de superioridad…

Y las consecuencias para los padres son fáciles de deducir.

Con lo que se convierte en un posible problema para todos, no solo para esa familia. He dicho hasta la saciedad que educar es cansado, pero aquellos padres que dan y ceden y ceden no enseñan a sus hijos a reaccionar correctamente ante las situaciones difíciles. Los hijos son una responsabilidad, no están solo para disfrutarlos, también hay que educarlos.

Os voy a poner un decálogo de la web artículo7 que me parece muy esclarecedor.

Decalogo para formar un delincuente

  1. Desde la infancia dele a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
  2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas “más graciosas”.
  4. No lo regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
  5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no se preocupe de que su mente se llene de basura.
  7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
  8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
  9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
  10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.
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Este artículo fue escrito por:

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Psicólogo Sanitario, Máster en Terapia de conducta y Trastornos de la personalidad, Profesor Universitario en la Universidad Isabel I y en la Universidad Camilo José Cela, soy además enfermero, con la especialidad de enfermería del trabajo.

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7 Respuestas hacia “Padres esclavos de sus hijos”

  1. Hola! Yo creo que se están mezclando cosas que no tienen que ver. Si tuviera que posicionarme, puedo decir que estoy criando a mi hija desde el apego. Que no quiere decir quelea un libro y lo siga al pie de la letra, pero sí puedo decir que comparto las bases de esta corriente. Por lo demás sigo mi instinto, mi sentido común y me adapto a los diferentes momentos. Mi hija tiene 11 meses y establezco límites con ella, los adecuanos a su edad desde luego. Hay normas en casa, trato de enseñarle a respetar desde el respeto, desde el ejemplo, y sí, duerme conmigo porque lo necesita, y no la fuerzo a comer fruta, aunque se la ofrezco a diario, espero que poco apoco le vaya cogiendo el gusto… y sobre todo mi objetivo es ir adaptándome a sus diferentes etapas, cub}ir sus necesidades y enseñarle lo mejor posible a ser persona, a respetar a crecer a querer evolucionar, en fin, los valores que me parecen fundamentales. Así que se puede criar desde el apego sin ser un padre permisivo, o pasota incluso. Y te puedo asegurar que no es sencillo, aquí lo explica estupendamente Irae: http://maamapellapellcorambcor.blogspot.com.es/?m=0

    Un abrazo!

  2. David dice:

    Hola Emma, perdona la tardanza en contestar. Desde luego con el artículo no he querido mezclar conceptos, solamente señalar que en el ámbito de la crianza y de las publicaciones sobre esta temática, hoy en día parece que hay solo dos corrientes. Y por otro lado he querido criticar a aquellos padres que no se molestan en educar a sus hijos, o bien por el trabajo que ello supone o bien porque no saben hacerlo y no se molestan en informarse para hacerlo. De esto, por desgracias, sufrimos todos las consecuencias.

    Miles de gracias por aportar tu punto de vista y tu experiencia personal.

  3. Gina dice:

    Muy acertado este artículo,y además muy real, intente compartirlo en Facebook y no pude 🙁

  4. ana karen dice:

    Hola muy bueno el articulo y tiene toda la razon. Me imagino que después que ya han pasado dos años la sra emma talves ya a cambiado de opinion porqué cualkier niño de meses de edad no es igual a los que tienen 3 4 o 5 años y si le sigue funcionando el método de apego muchisimas felicidades. Creo que los hijos necesitan disciplina para crecer y ser buenas personas.

  5. yvonneblue dice:

    si se quiere dotar de autonomía al niño y que sepa resolver problemas desde luego lo primero es enseñarle límites. Existe la figura del padre amigo que no tiene limites con su hijo, este tipo de niño en ocasiones está estresado porque no tiene límites, pide pide pide y le conceden, y si es hijo único puede mostrar comportamientos de imitación, “quiero lo que hace mi compañero” por no tener hecha su propia identidad personal. A este tipo de niños lo que pienso que se debe comenzar es por ir gradualmente endureciendole las condiciones sin exagerar pero que se acostumbre a tener límites y saber a que atenerse como todo niño normal.

  6. Mily dice:

    Gracias a estos artículos me estoy autoeducando .de esta manera fortalesco mi familia a mis estudiantes y los padres de familia .mil gracias

  7. Eugenia Mendex dice:

    Bueno en realidad el articulo es muy atinado, no sólo porque proviene de un profesional de conocida talla, sino porque la sociedad que nos ha tocado vivir y sus males es justamente productos de hijos desagradecidos, desleales, sin cariño natural y si a eso le sumamos el chineo excesivo ni que decir. Bien dice en proverbio “chinela un hijo y tendrás un malcriado” . Aunque por supuesto el amor y el cariño son fundamentales en la educación de los hijos también lo es la disciplina aplicada con el mismo amor con que se criamos los hijos. Así que gracias por su artículo Dr, no cabe duda que es muy provechoso. Soy profesional en ciencias sociales y madre de 4 hijos así que he vivido muchas de las cosas que su artículo menciona.

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