El duelo en los niños, claves para ayudarles

Saber qué es el duelo

“ Poder llorar la muerte de un ser querido adecuadamente y afrontar la pérdida antes de que se produzca, en el momento en que ocurre y sobre todo después, hace que el niño/a no pueda sentirse culpable, deprimido, enojado o asustado. Cuando ayudamos a nuestros hijos a curarse del dolor que produce la herida emocional más profunda de todas –la muerte de un ser querido -, los estamos dotando de unas capacidades y una comprensión importantes, que le servirán para el resto de sus vidas”. William C. Kroen (1996).

La mayor parte de nosotros ya hemos pasado por la experiencia de que se ha muerto un familiar cercano o un ser querido. Sabemos que se sufre, cada uno afrontamos el dolor de la pérdida de distintas maneras, unos necesitan más tiempo que otros para pasar página… Pero, todo se complica un poco cuando hay niños de por medio. No sabemos cómo explicárselo, nos hacen preguntas, queremos protegerles, incluso a veces les mentimos. ¿Cómo debemos actuar de la mejor forma para él?

duelo infantil

Claves para ayudarle

Sinceridad

Lo primero que debemos tener claro es que no se le debe apartar de la realidad que está viviendo, y que por mucho que quisiéramos evitarle, lo vería en el ambiente que le rodearía. Está claro que no es lo mismo un niño de 2 años, que apenas se enteraría y que no lo va a recordar, que un niño de 8 años. A partir de los 4-5 años (a veces incluso antes), los niños tienen perfectamente conciencia de sí mismos y de lo que les rodea, aunque aun no lo entiendan todo. La muerte con tres años es muy difícil que la entiendan, pero a los 5 años comienzan a saber cuáles son sus consecuencias, y ya entienden que es algo irreversible, antes de los 5 es muy difícil que lo entiendan, y suelen considerar la muerte como algo provisional.

Darle la noticia

Las primeras horas serán de confusión para él (o ella), pero se le debe de informar, ya que verá que algo pasa alrededor que no es normal. Es mejor explicárselo, siempre adecuando la explicación a su edad y capacidad de entendimiento. Es mejor decírselo en un lugar tranquilo, por la persona que le cuide (padre, madre, ambos, otros familiares), con palabras sencillas y con explicaciones cortas y directas.

Las causas de muerte son muy diversas, y es muy difícil responder al porqué, pero hay que intentarlo. Si es por muerte natural se le explica que el cuerpo se va estropeando cuando nos hacemos mayores y que en un momento dado el corazón se acaba parando. Si es por otra causa, incluso por suicidio, se le debe de explicar, siempre que tenga la capacidad de entenderlo, ya que tarde o temprano se acabará enterando. De nuevo abogo por la sinceridad, aunque siempre adaptada a su edad y comprensión.

También puede ayudar explicarles cómo nos sentimos nosotros, cuáles son nuestras dudas, preguntas, temores… Eso puede ayudarles a ver que no solo ellos tienen cuestiones sobre la muerte. Hay que intentar que su fantasía no rellene huecos, y darles la información que nos pidan.

Conviene, aunque sea duro, usar la expresión “se ha muerto”, evitando otras como “se ha ido”, “lo hemos perdido”, ya que corremos el riesgo de que lo tome literalmente, sobre todo los más pequeños, creándoles una gran confusión que no ayuda.

En cuanto a la faceta religiosa, aquí ya entra las creencias que tengan cada uno y la educación que quiera darles a sus hijos. Siempre pueden servir de apoyo en estos momentos, aunque también, explicaciones religiosas sobre la muerte cuando son muy pequeños, puede crearles confusión, por eso hay que tener tacto y cuidado al utilizarlas.

Ritos funerarios

Es completamente conveniente que los niños participen y vean los ritos funerarios. Nuestra primera actuación siempre es la de proteger a los niños y “ahorrarles sufrimiento”, aunque así lo único que generamos es confusión, nerviosismo y desconocimiento.

Cuando ya tienen cierta edad, de 5 años en adelante, conviene que acudan al velatorio, al funeral…, esto mejora su proceso de duelo, les ayuda a comprender mejor lo que es la muerte, pero siempre es adecuado explicarles antes de que vayan qué es lo que van a ver, lo que oirán, lo que pueden sentir, etc.

Hablar de sus sentimientos

Es necesario animarle a que exprese lo que siente. Los tres temores más frecuentes que se pueden dar en un niño ante la muerte son:

–          ¿Lo he causado yo?

–          ¿Quién me cuidará ahora?

–          ¿Me pasará a mí?

Las respuestas emocionales de un niño ante la muerte pueden ser muy variadas y dependerá un poco también de la edad que tengan. Los más pequeños pueden mostrar perplejidad, confusión, regresión (conductas de etapas anteriores), rabia, enfado, ambivalencia (expresiones inadecuadas a la muerte o simplemente parece que no le afecta, y es porque aun no lo ha afrontado o se niega a hacerlo), miedo intenso a morir, expresión de dolor o rabia a través de los juegos, etc.

Los más mayores pueden mostrar negación de la muerte, idealización de la persona fallecida, culpabilidad, miedo, hiperresponsabilidad, etc.

La expresión de los sentimientos a otro que nos escucha, siempre tiene un efecto terapéutico, nos ayuda a liberar miedos, tensiones, preocupaciones y compartir tristezas, alegrías… hacer que la carga sea un poco menos pesada. Por eso es tan importante tener una buena red social que nos sirva de apoyo. Los niños no son ajenos a esto. Necesitan expresar sus sentimientos y tener esa red de apoyo, que cuando son pequeños, será su familia. Hay que animarles a hablar, estar cerca para sus dudas y preocupaciones, pero tampoco debemos presionarlos.

Debemos darle su espacio, pero manteniéndonos cerca tanto física como emocionalmente de él, por si pueda necesitarnos.

Duelo mal resuelto

Igual que en los adultos, debemos estar alertas a signos de que algo no está funcionando bien. Cuando esto ocurra, hay que intentar averiguar si es falta de información, si es su forma de pasar el duelo, si este duelo no se está resolviendo adecuadamente, etc. Para estas ocasiones, la ayuda de un psicólogo infantil es perfecta. ¿Qué signos pueden hacer sospechar de un duelo no resulto?

–          Llora en periodos prolongados, incluso después de haber pasado ya tiempo de la muerte.

–          Está totalmente apático e indiferente, y ha perdido interés por cuestiones que antes le encantaban.

–          Muestra conductas regresivas, como la enuresis (volver a hacerse pis una vez superado), que no consigue volver a superar.

–          Síntomas físicos y dolencias, como aquejarse de dolor de cabeza, estómago, y otras dolencias.

–          Miedo desmesurado a quedarse solo, a que se vayan sus cuidadores, a la oscuridad, etc.

–          Problemas de sueño, incluyendo continuas pesadillas y terrores nocturnos.

–          Problemas de alimentación, pérdida de peso, falta de apetito.

Si ya empezáis a sospechar, es conveniente acudir al psicólogo, no lo dejéis pasar, los duelos mal resueltos pueden “enquistarse”.

 

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Este artículo fue escrito por:

- que ha escrito 40 posts on Psicología para todos/Superdotados/Psicología infantil/Depresión.

Psicólogo, Máster en Terapia de conducta y Trastornos de la personalidad, es además enfermero, con la especialidad de enfermería del trabajo y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales con las especialidades de Ergonomía y Psicosociología Aplicada e higiene Industrial.

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4 Respuestas hacia “El duelo en los niños, claves para ayudarles”

  1. Lorena Otero dice:

    Hola quisiera un consejo mi concuña murio y dejo a su niña de tres años como podemos ayudar a la niña ya que nos haremos cargo mi esposo y yo de ella, pero el papa quiere que la adoptemos con nuestros apellidos, no se si sera un problema a futuro para el estado animico de la niña. por favor quiero un consejo

  2. David dice:

    Hola Lorena, precisamente hoy he publicado en Psicoglobalia una estupenda guía gratuita que os podéis descargar relativa a todo el tema del duelo infantil. Es muy completa y os va a ayudar a resolver todas las cuestiones que os planteéis en este sentido. Por favor, descárgala, échala un vistazo y si tienes más dudas me las indicas, a través de la sección de contacto que tienes en la parte superior de la web.
    Gracias por seguirme y por enviarme tus dudas.

  3. josefina galñindez dice:

    mi sobrinito perdio asu papa de repente tiene 5años su papa le dieron un balaso para robarlo y el niño estaba precente desde entonces mi sobrinito llora mucho domido esta ala defenciva dice que nadie lo quiere que dios es malo por que se llevo asu papito y todo lo pide llorando y alterado y tiene como una cricis toido el tiempo y le da por comer cada rato asi termine de comer

  4. Sarilu dice:

    Mi hermano acaba de fallecer y mi sobrino de 4 años esta muy agresivo, le pega a los niños de sus primos, nos muerde … como podemos ayudarlo?? Como corregirlo…no sabemos que hacer

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