Cómo motivar a los niños para un adecuado crecimiento emocional

Qué es la motivación

La motivación es una predisposición general en nosotros que nos dirige la conducta para conseguir lo que se desea. Al obtenerlo, conseguiremos un aumento de nuestra felicidad, con lo que la motivación puede incidir directamente a ser más felices.

La motivación es algo aprendido no heredado, con lo que la educación de los niños en este aspecto se convierte en algo importante y fundamental.  Pero a la hora de educar en motivación, hay que saber distinguir entre motivación extrínseca e intrínseca.

motivación Leonardo Augusto Matsuda via Compfight

Motivación intrínseca y extrínseca

La motivación extrínseca es la que llega al niño desde su exterior. Es necesaria, pero siempre es conveniente promover una motivación interna en los pequeños, y que no se rijan exclusivamente por los premios o las recompensas.

La motivación intrínseca son los deseos e impulsos internos, que motivan al niño a desarrollar comportamientos adecuados en la dirección correcta.

Las presiones externas sin embargo, son insuficientes por sí solas para dirigir el aprendizaje del niño, difícilmente podemos lograr que el niño aprenda si decide no hacerlo. La automotivación  permite al niño desarrollar un esfuerzo físico y mental para lograr el aprendizaje, sin necesidad de que los padres estén constantemente motivándole u obligándole a hacerlo.

La automotivación o motivación intrínseca incluye aspectos como:

– El impulso del logro o esfuerzo del niño por mejorar o alcanzar una meta o aprendizaje.

– La iniciativa para reaccionar ante las oportunidades que le ofrece el aprendizaje o tarea.

– El compromiso para la realización de las actividades o tareas que le plantean para lograrlo.

– Y el optimismo necesario para mantener la perseverancia en la persecución de la meta que se ha propuesto, salvando las dificultades.

Consejos para los padres

– Facilitarle el apoyo intelectual necesario para que desarrolle sus habilidades, con las que enfrentarse a los problemas.

– Patrones coherentes en la familia con los que juzgar el rendimiento del niño de forma realista y equilibrada.

– Valorar y animar a los hijos en el esfuerzo realizado, y no solo en los resultados.

– Darle confianza en sus capacidades y habilidades para superar los retos planteados.

– Valorar y respetar de forma positiva las ideas que proponen los hijos.

– Usar los elogios ante los esfuerzos y las recompensas ante los éxitos, siempre en su justa medida.

– Las recompensas deberán utilizarse mientras el niño domina esas capacidades y habilidades, una vez superadas, habrá que dar paso a la motivación interna, con el fin de que los logros se consoliden y se superen.

 

 

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- que ha escrito 164 posts on Psicología para todos/Superdotados/Psicología infantil/Depresión.

Psicólogo Sanitario, Máster en Terapia de conducta y Trastornos de la personalidad, Profesor Universitario en la Universidad Isabel I y en la Universidad Camilo José Cela, soy además enfermero, con la especialidad de enfermería del trabajo.

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