8 consejos para que no se muerda las uñas

La onicofagia o morderse las uñas es un hábito y uno de los trastornos nerviosos más frecuentes, tanto en adultos como en niños. Es uno de los mecanismos que utilizamos para reducir la ansiedad, y que lo hacemos en momentos puntuales, ante situaciones de estrés, fatiga o aburrimiento, y que con el tiempo lo convertimos en un hábito, es decir, en un acto reflejo e inconsciente y difícil de abandonar.

Aparece entre los tres y los seis años, y a partir de esta edad tiende a disminuir, pero en ocasiones no lo hace, y es en esas donde debemos actuar. Los problema que puede causar no son solo estéticos, ya que deteriora la forma de las uñas y de los dedos, facilita que se produzcan heridas, padrastros y verrugas, pueden producirse infecciones, inflamaciones y dolor. También puede provocar alteraciones en la dentición del niño, mala oclusión de los dientes anteriores, etc.

morderse las uñas
Creative Commons License Photo Credit: Daniel Fuentes via Compfight

La causa de este hábito

Para poder tratar y solucionar este problema, lo primero que debemos averiguar es cuál es la causa de que se produzca: si tiene ansiedad, si el niño está estresado, acontecimientos estresantes como el nacimiento de un hermano o la muerte de un familiar, si se produce solo ante determinadas situaciones, etc.

No existe un único tratamiento para eliminar la onicofagia o el hábito de morderse las uñas, lo más importante es conseguir que el niño sea consciente de ese hábito y que modifique dicha conducta, con nuestro apoyo.

Debemos de enseñarle cuando se esté produciendo la onicofagia para que sea consciente de ello, pero nunca riñéndole o como un reproche. Nunca usaremos el castigo ni le reñiremos, ya que de esta forma aumentamos su estrés y con ello la probabilidad de aparición de la conducta de morderse las uñas.

Hay que reforzarle cuando lo haga bien, y si quieres ver el tratamiento a seguir en estos casos, te aconsejo que leas el artículo: Cómo dejar de morderse las uñas

8 consejos útiles

–          Es muy aconsejable que realice una buena actividad física con cierta frecuencia, esto le ayudará en el estrés y en la ansiedad, y le ayuda también a reconducir su energía, aunque tampoco conviene que se agote físicamente.

–          Es bueno que comparta con los padres actividades que le mantengan ocupadas las manos en momentos en los que pueda estar nervioso, como por ejemplo hacer un rompecabezas, la plastilina, etc.

–          En las farmacias venden una solución amarga, que no perjudica su salud, y que se le extiende en las uñas, para que al morderlas no le guste el sabor. Debemos explicárselo no como un castigo, si no como un recordatorio para que se dé cuenta de cuándo se muerde las uñas.

–          También le podemos poner tiritas con dibujos y colores en las uñas, para que lo vea y se dé cuenta de ello cada vez que se lleve los dedos a la boca.

–          Hay que intentar relajarle, si es muy nervioso e inquieto, puedes llevar a cabo con él ejercicios de respiración y técnicas de relajación.

–          Que haga actividades con otros niños que le mantengan entretenido, como bajar al parque, jugar a la pelota o a las muñecas, etc.

–          En cuanto sea consciente del hábito de morderse las uñas, y sepa en qué situaciones se produce, siempre que sienta la necesidad, que realice otra actividad que le mantenga las manos ocupadas, como coger una pintura, por ejemplo; a esta actividad le llamaremos actividad competidora, ya que compite con el hábito de la onicofagia y se lo impide hacer al mismo tiempo.

–          Los chicles pueden ayudar algo, sin azúcar, para no dañar su dentadura. Así tendrá la boca y sus dientes ocupados y no se morderá las uñas.

email
Si te ha gustado el artículo te agradeceríamos que lo compartieras en redes para que otras personas también puedan leerlo.

Este artículo fue escrito por:

- que ha escrito 164 posts on Psicología para todos/Superdotados/Psicología infantil/Depresión.

Psicólogo Sanitario, Máster en Terapia de conducta y Trastornos de la personalidad, Profesor Universitario en la Universidad Isabel I y en la Universidad Camilo José Cela, soy además enfermero, con la especialidad de enfermería del trabajo.

Contacta con el autor

Una respuesta hacia “8 consejos para que no se muerda las uñas”

  1. Angeles Nieto dice:

    Este artículo es práctico y centrado en solución de modificación de conducta. Me ha resultado muy útil porque ha centrado mis ideas en el objetivo a conseguir. Gracias

Trackbacks/Pingbacks


Deja un comentario

¡A la venta mi nuevo libro!

Libro: ¡P@adres en alerta! Nuevas Tecnologías

davidcortejoso.com

davidcortejoso.com

Riesgos de las TIC en menores

Experto en Peligros de las TIC

Grupo Helptic

te ayudamos con las TIC

¿Quieres recibir las novedades de Psicoglobalia?

Introduce tu correo:

Páginas recomendadas

¿No encuentras lo que buscas? Prueba aquí

Búsqueda personalizada
Licencia de Creative Commons